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Fisiatría y Rehabilitación Física

Autor: Dra. Fernanda Bottaro

¿Qué comprende específicamente la Medicina Física, en función de los servicios que puede prestar?

- El concepto de Rehabilitación Física como especialidad médica es bastante reciente. Surge básicamente como resultado de que, con el avance de la medicina en los diversos campos, pacientes que antes fallecían a causa de una patología grave, ahora disponen de más servicios y terapias a su alcance que posibilitan la sobrevida.  Pero en algunos de esos casos quedan con secuelas de por vida, y por ello lo pueden volver exactamente a su vida anterior, pero con el surgimiento de la Rehabilitación Física como especialidad ahora disponen de especialistas que están capacitados para realizar un acompañamiento en el proceso de máxima mejora que ese paciente pudiera tener, así como también en la adaptación que requiera a partir de la secuela con la que haya quedado.  Se trata en general de pacientes crónicos a los que podemos guiar en la continuidad de su vida y en su retorno a la mayor cantidad de actividades que su patología discapacitante le permita realizar.

 

Suele asociarse directamente la Rehabilitación con la Kinesiología, pero ¿son lo mismo?

- Es que se suele asociar a la rehabilitación con algo motor; pero en realidad, y con la complejidad de las enfermedades que encontramos actualmente, el abanico se abre.  Sólo por mencionar algunos ejemplos:  se realizan exitosas cirugías para solucionar graves problemas de cabeza y cuello, pero dejan al paciente sin visión o con dificultades para el habla, y esa persona luego de recuperarse de la cirugía ¡debe reinsertarse en su vida! así que allí comienza la tarea del especialista en Rehabilitación.  Históricamente estos pacientes quedaban relegados y en cierta forma se veían obligados a resignarse a vivir con una discapacidad permanente.  En la actualidad el médico rehabilitador toma a ese paciente, hace un diagnóstico preciso de su situación, de cómo era la vida que llevaba antes de la situación discapacitante, y de las expectativas que la persona tiene para continuar con su vida.  Y así comienza el proceso de acompañamiento en las diferentes esferas:  en su parte física, intelectual, en sus posibilidades de expresión, y también agrego la reinserción social y laboral. Se diagnostica al paciente en cada una de estas áreas y entonces se propone un tratamiento.  Allí es cuando comienza su tarea el kinesiólogo, el fonoaudiólogo, el psicoestimulador y otros profesionales especializados en áreas puntuales. 

 

¿Hay áreas específicas en las que se trabaja desde la Medicina de Rehabilitación?

- Sí, el equipo que tenemos aquí en el Sanatorio Adventista del Plata está conformado por un grupo de kinesiólogos que a su vez se ha formado en áreas puntuales como la neurología o traumatología.  También se trabaja con un Terapista Ocupacional para que el paciente logre una reinserción laboral exitosa.  Otra área del equipo es la del entrenador físico, que puede ser un kinesiólogo o un profesor de educación física que se han preparado específicamente para esta tarea.  Los fonoaudiólogos que en forma muy puntual atienden a aquellos pacientes que han quedado con alguna discapacidad del habla, y completan el equipo los profesionales del área de estimulación cognitiva (psicólogos, psicopedagogos).  Así, el médico rehabilitador puede realmente articular un equipo terapéutico cuyo fin es darle al paciente la mayor cantidad de atención, acompañamiento y herramientas para que pueda reiniciar su vida de la mejor manera en lo que puede ser una etapa traumática: luego de un grave accidente o de una enfermedad discapacitante.  Así el paciente llega en menor tiempo y con mejores resultados al objetivo final que es retomar sus actividades en el mejor estado que pueda, aún cargando con una secuela.

 

¿En su especialidad se tratan también aquellos dolores crónicos que han quedado como resultado de un trauma o una enfermedad?

- Sí, dentro de lo que es la formación del médico especialista en rehabilitación hay toda una etapa centrada específicamente en el aprendizaje del tratamiento del dolor crónico porque hay dolores que están totalmente asociados al tipo de enfermedad o traumatismo que el paciente tuvo, y son dolores que persisten y que la persona los sufre muy frecuentemente, incluso puede ser a diario.  Un ejemplo muy típico es el llamado “dolor fantasma del miembro amputado”: con posterioridad a una amputación la persona siente que el miembro duele y está imposibilitada de hacer algo al respecto. Para ello disponemos de técnicas para trabajar sobre ese dolor puntual y obviamente también nos valemos de la farmacología específica para cada caso. Puede suceder también que luego de una cirugía grande al paciente le queden cicatrices en las cuales el dolor persiste, y es necesario tratar ese dolor para que recupere una buena calidad de vida. También es habitual que se presenten enfermedades anexas a la diabetes, o como resultado de ésta, y el paciente presente adormecimiento o dolor en pies, piernas o brazos.  Y trabajamos mucho con pacientes con patologías de columna;  ya sea pacientes que han sido operados pero quedan con cierto dolor persistente, o aquellos pacientes cuya patología no es operable – o ellos deciden no operarse – y buscan un alivio efectivo mediante las terapias de tratamiento del dolor.

 

Estos tratamientos ¿requieren internación o pueden realizarse de manera ambulatoria?

- Siempre eso dependerá de la situación inicial.  Tal vez requiera de un período de internación, para lo cual tenemos un sector especialmente adaptado, con personal de enfermería capacitado en la especialidad , y luego puede proseguir con el tratamiento en su casa.  En todos los casos le proponemos una terapia que se adecúe a sus posibilidades, comenzándola con el equipo pluridisciplinario del que disponemos aquí, pero luego continuándolo en su lugar de residencia con las opciones de las que allí disponga.  Reitero este concepto porque es muy importante: siempre realizamos un acompañamiento integral del paciente, incluímos a la familia, a su entorno, para que el tratamiento propuesto sea el que efectivamente pueda realizar ese paciente. Como equipo buscamos que el paciente y su familia comprendan que “no se termina todo” con la discapacidad que se presentó o la enfermedad crónica que el paciente debe sobrellevar. Sino que a partir de ahora es un proceso de adaptación, de búsqueda de la mejora continua y de la mejor reinserción en todas las áreas de su vida.

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